viernes, 21 de diciembre de 2012

Video-trampeo o animales actores.


La escena del águila que captura una cría de becerro y se la lleva volando entre las garras en la serie El hombre y la Tierra que dirigiera  Félix Rodríguez de la Fuente o una osa Polar dando a luz mostrado en la serie Frozen Planet,  son  ejemplos de  escenas de documentales de naturaleza perfectamente preparadas  y manipuladas.

El truco estaba en que el águila llevaba entre sus garras en realidad una cabra muerta llena de paja y   los oseznos nacieron en un zoo holandés no en el polo.  Sin embrago, este tipo de estrategias como es filmar con animales adiestrados  o  animales salvajes en cautividad son más habituales de lo que nos creemos para la realización de documentales entorno a la vida animal.

Este planificación no solo busca situaciones dramatizadas y la consecución de imágenes espectaculares que atraigan al espectador sino que se convierte también en una alternativa o la única posibilidad para poder obtener imágenes de la vida animal, que de otra manera sería casi imposible filmarla en su estado natural. Además con estas  filmaciones planificadas  se evita interferir en el día a día de la fauna salvaje  muy sensible a la presencia humana.

Aunque para algunos esto pueda parecer un fraude, en mi opinión no le resta  el valor divulgativo y de atracción que puedan tener estos documentales, siempre y cuando se ajuste a una verdad científica, a pesar de que  lo mostrado en las imágenes en ocasiones no sea del todo real. 
Para quién recele de estas recreaciones de la vida animal, existen otros métodos de filmación mediante los cuales obtenemos imágenes muy  realistas y sin “trucos”. Es lo que se conoce como vídeo-trampeo que consiste básicamente en la colocación en el medio natural de un dispositivo de filmación con sensores de movimiento que  al paso del animal inicia la grabación automáticamente. Son equipos autónomos, camuflados en el entorno y que no necesita la intervención humana, lo que evita molestias a la fauna salvaje.


Cámara de vídeo y foto trampeo oportunamente camuflada
 
Algunas de las características técnicas de una cámara de vídeo y foto trampeo

 Estos equipos utilizados como herramienta científica para el estudio de diferentes especies animales, como es el caso en España del lince ibérico, se ha incorporado también a los medios de producción de documentales de animales.  La imágenes generadas por este dispositivo de vídeo-trampeo rompe de alguna manera con las escenas preciosistas y sumamente controladas a las que estamos acostumbrados en las producciones documentales más reconocidas,por ejemplo, de la BBC o de National Geographic.  Éstas imágenes presentan extraños encuadres, movimientos panorámicos artificiosos ( en el caso de que la cámara presente movimiento  automatizado), largos planos fijos, registro de sonido algo deficiente, etc. A pesar de lo poco cinematográfico de las imagenes captadas,  el valor real se  encuentra  en la frescura e inmediatez, su carácter verdaderamente científico y realista, donde el animal que aparece es salvaje y no amaestrado.

Por lo general, en la producción documental  las imágenes obtenidas a partir de este método, en el caso de ser utilizadas -no siempre se obtienen resultados óptimos-  suelen ocupar generalmente  poco espacio en el metraje final de la película. Sin embargo, existen algunos documentales  sobre el mundo animal ( de pequeñas productoras  o con un  carácter más científico) que basan una parte  importante del metraje en este tipo de imágenes de vídeo-trampeo. Un ejemplo claro en el uso de esta técnica es en el documental que lleva por nombre,The Vanishing Amur Leopard (El leopardo Amur al borde de la extinción) de Sooyong Park.  

Facilito el enlace al documental completo en Veoh. A la vez  dejo un fragmento de  aproximadamente 25 minutos.
 

Como veréis ,  las imágenes de vídeo-trampeo aparecidas en el documental están más que justificadas por el carácter esquivo y desconfiado de este animal.  Incluso en varias ocasiones se nos llega a mostrar en pantalla  este dispositivo de grabación y la reacción de desconfianza que  genera en el animal el entorno natural en  donde está ubicada esta cámara automatizada.

El valor de este documental no está solo en las imágenes captadas mediante vídeo –trampeo  para revelarnos los secretos de  la vida del leopardo Amur, también en la combinación equilibrada entre este tipo de  imágenes automatizadas y la filmación "tradicional", acompañada de una voz en off con exposiciones breves de científicos ante la cámara. Así, mientras que en las imágenes de vídeo-trampeo la voz en off que las acompaña no recurre a estrategias retóricas - como el uso de la metáfora, el símil,etc- limitándose a meros comentarios descriptivos, en las imágenes filmadas  por el operador de cámara  si se permiten ciertas licencias narrativas como es la presencia activa de científicos, dramatizaciónes,etc.
     
No es tarea fácil mantener la atención y el interés del espectador (acostumbrado a un nuevo paradigma de documental de naturaleza, de montaje dinámico e imágenes espectaculares) hacia  un documental de estas características, sin embargo, desde mi modesta opinión creo que en este caso lo consigue de manera notable. Su principal baza es que como espectadores, las imagenes de video-trampeo, nos coloca en una posición privilegiada como observadores de excepción,  adentrándonos sin ser vistos en el entorno natural de este animal, sin alterar su comportamiento y por tanto presenciando imagenes de un elevado realismo documental. 

Las diferencias son evidentes  entre imagenes obtenidas con la técnica del vídeo-trampeo y las filmaciones controladas y planificadas con animales  amaestrados o en cautividad. Pero lo importante es que pese a sus diferencias, la combinación  de estas estrategias de filmación y los continuos avances tecnológicos, no pueden más que beneficiar y enriquecer el discurso del documental de naturaleza entorno al mundo animal.


Referencias
  • León, Bienvenido (coord.) (2012): Ciencia para la televisión. El documental científico y sus claves, Editorial UOC.